Ice Yachts es una de esas marcas que, en el mundo de la navegación, habla por sí sola. Admirado y reconocido mundialmente por construir yates que combinan elegancia, confort y un rendimiento sin concesiones, el astillero con sede en Salvirola debe gran parte de su prestigio a la experiencia y la visión empresarial de su fundador, Marco Malgara.
En The International Yachting Media, nos reunimos con él para escuchar la historia de esta excelencia 100% italiana y la filosofía que hay detrás de cada modelo firmado por ICE YACHTS.
Ice Yachts: los orígenes
La historia de ICE Yachts comienza en 2012, cuando Malgara buscaba un yate de ocasión de 60 pies. El Felci 61 parecía ser el modelo que mejor se adaptaba a sus necesidades, pero las ocho unidades construidas por el astillero CN Yacht 2000 en Salvirola eran celosamente guardadas por sus satisfechos propietarios, lo que hacía prácticamente imposible comprar uno de segunda mano. Esto le llevó a la idea – de acuerdo con Umberto Felci, propietario de CN Yacht 2000 – de optar por un arrendamiento de la empresa y seguir adelante con la construcción de un yate propio: un Felci 61 modificado en un 60% y rebautizado en homenaje a una empresa propiedad de Malgara anteriormente.
“Lo que buscaba era un barco que pudiera ofrecer un rendimiento excelente, pero que también fuera fácil de navegar y cómodo”, dice Marco Malgara. Los cambios incluyeron un francobordo aumentado en 9 centímetros y una manga máxima ensanchada en hasta 20 centímetros. Pequeñas pero significativas modificaciones que marcaron el inicio de una nueva aventura, una que conduciría a una gama cada vez más diversa de yates, que culminaría hoy en el ICE 80, el buque insignia del astillero.
Filosofía e innovación a bordo
La filosofía de ICE Yachts se basa en un principio muy claro: cualquiera que construya barcos debe conocer la navegación no solo en teoría, sino sobre todo en la práctica. Deben salir a la mar, vivir el barco y comprender realmente las diferencias entre las diversas soluciones de distribución y el equipamiento a bordo. “Navego todo el año, tanto en verano como en invierno, y participo en muchas regatas – explica Malgara – Estudio y desarrollo innumerables soluciones para mis modelos y pruebo personalmente cada una de ellas antes de ponerla en producción en serie”.
Este enfoque ha conducido con el tiempo al desarrollo de innovaciones concretas, a menudo nacidas de la experiencia cotidiana a bordo: sistemas eléctricos para el trimado de la vela mayor, el uso de materiales antideslizantes, escaleras dentro de los cofres de ancla para facilitar el acceso y la salida, sistemas de iluminación dentro de los rodillos de proa para simplificar las operaciones de amarre y el manejo de la cadena. Detalles que pueden parecer pequeños, pero que marcan una gran diferencia en términos de seguridad, practicidad y confort.
“Nuestro objetivo es construir barcos diseñados para una navegación fácil, capaces de ofrecer el máximo rendimiento con el menor esfuerzo posible”, añade Malgara.
A medida que el mercado ha evolucionado, ICE Yachts ha tenido que responder a las nuevas demandas: los clientes de hoy en día buscan barcos que ofrezcan espacios y volúmenes cada vez más generosos a bordo, sin renunciar al rendimiento. Un reto nada sencillo, pero que Ice Yachts ha sabido asumir y superar con éxito.
El ICE 56, diseñado en colaboración con Felci Yacht Design y que se presentará en los próximos salones náuticos de otoño, es un ejemplo perfecto de esta filosofía de diseño. Con una manga de 5,10 metros y unos acabados de altísima gama, este yate está concebido para satisfacer la demanda de un barco con el espacio de un 60-62 pies, sin necesidad de una tripulación permanente. Los interiores se han optimizado mediante soluciones inteligentes, como los depósitos de agua estructurales situados bajo el suelo, liberando un valioso volumen y permitiendo disfrutar del yate con gran comodidad, sin comprometer la ligereza ni el rendimiento en la navegación.
Ice Yachts: entre crucero y regata
ICE Yachts también destaca por su capacidad para combinar crucero y regata sin concesiones.
“Estoy muy orgulloso de poder decir que nuestros cruceros también pueden marcar la diferencia en el campo de regatas”, explica Malgara.
Y el astillero ofrece muchos ejemplos para demostrarlo. Basta pensar en el ICE 52: un 50 pies ideal para quienes buscan tanto confort como rendimiento competitivo, capaz de ganar importantes regatas como la Palermo-Montecarlo o la Tre Golfi. Luego están los modelos más grandes, como el ICE 66 y el ICE 80, este último utilizado en colaboración con el equipo olímpico de las Fiamme Gialle, lo que confirma aún más el fuerte ADN de competición del astillero.
“Mi ADN competitivo se refleja claramente en nuestros barcos – añade Malgara – Cada proyecto nace de la escucha de nuestros clientes, pero también de mis propias necesidades como navegante: siempre me pongo en la piel de quienes subirán a bordo. Mi objetivo es construir yates que combinen a la perfección el confort con un rendimiento de primer nivel”.
Presencia internacional y el futuro del astillero
Hoy en día, ICE Yachts está presente en los principales mercados internacionales del mundo, con clientes en México, Brasil, Japón y Hong Kong, lo que confirma su estatus como una empresa verdaderamente global. Pero el astillero no se detiene ahí: sigue trabajando incansablemente en la búsqueda de la calidad absoluta, garantizando que cada yate cumpla con los más altos estándares en términos de rendimiento y confort. Este compromiso también se refleja en el mercado de corretaje, donde los modelos ICE YACHTS mantienen valores muy altos; cuando los propietarios deciden vender, a menudo simplemente se cambian a un modelo más nuevo, lo que confirma aún más la solidez y fiabilidad de la marca.
Al mismo tiempo, ICE Yachts está impulsando el desarrollo de nuevos productos, comenzando con una nueva línea de catamaranes de vela de alto rendimiento diseñados para combinar velocidad, confort y un diseño excepcional. Como señala Malgara, “Creo que ICE Yachts ofrece actualmente la mejor relación calidad-precio del mercado”. Una afirmación que resume a la perfección la filosofía del astillero: innovación, elegancia y rendimiento al servicio de los navegantes de todo el mundo, con el objetivo de fortalecer su liderazgo y seguir sorprendiendo en los próximos años.



